The death of Matt’s best friend

Llegó a casa y yo ya podía ver la muerte en su cara, rebalsando. Le pregunté, ¿cómo estás? Aunque ya sabía la respuesta. "Muy mal," me dijo, "Estoy destruido. Destruido." El resto, lo pude leer en sus ojos. "Un día está, al siguiente, desapareció. Así. Se esfumó en el aire. Esa voz, esos gestos, esa manera de ser, no existen más. Se perdieron así en el éter. Sólo queda su cuerpo, su carcaza, en el que ya no lo reconozco."

Se sentó y en español le dije, "Lo siento mucho."

Tenía la muerte en la cara

Reflejada aún en sus ojos.

La ausencia. La sorpresa. El signo de pregunta.

Esa gran interrogación sin respuesta.

Así lo vi, cuando llegó esta mañana para la clase de español y de piano.

Y yo les enseñé el "Happy Birthday" en español y en el piano.

 

(original en castellano)